Publicado el 30 Noviembre, 2010 a las 1:55 pm

La reforma de la Ley Antiterrorista es “un juego de palabras” para los mapuches

Unos diez presos políticos mapuches serán juzgados en Angol y 17 en Temuco en fechas aún no fijadas, precisó Natividad Llanquileo, de 26 años, estudiante del quinto año de derecho en Santiago y hermana de dos de los detenidos. En Paris, Francia, finalizó hoy lunes su gira por diversos países de Europa.

Natividad Llanquileo

La reforma de la Ley antiterrorista chilena “ha sido sólo un juego de palabras”, denunció este sábado en París la portavoz de los 34 presos mapuches que comenzaron a ser juzgados, al concluir una intensa gira europea durante la que pidió que viajen al País Mapuche “observadores internacionales”.

“Lo único positivo que tiene esta ley es que saca a los menores de edad. Las demás modificaciones son solamente un juego de palabras”, afirmó Natividad Llanquileo, elegida su portavoz por los presos políticos mapuches recluidos en Concepción y Lebu, que cumplieron una huelga de hambre de casi tres meses.

Diecisiete de los 34 mapuches, que empezaron a ser detenidos en abril de 2009, acusados de incendios, robos de madera y enfrentamientos con la policía en el marco de la reclamación de sus tierras ancestrales, son siendo juzgados desde el 8 de noviembre en Cañete, en el sur del país. Unos diez serán juzgados en Angol y 17 en Temuco en fechas aún no fijadas, precisó Natividad Llanquileo, de 26 años, estudiante del quinto año de derecho en Santiago y hermana de dos de los detenidos.

Tras una huelga de hambre de 82 días, el gobierno chileno, dirigido desde marzo por el derechista Sebastián Piñera, impulsó un reforma de la ley antiterrorista heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90) que siguió vigente durante los gobiernos de la Concertación. El Congreso chileno aprobó la reforma a finales de septiembre, lo que permitió que los presos mapuches depusieran su protesta. Entre las modificaciones destacan la prohibición de aplicar la ley a menores de 18 años y una reducción de las penas por el delito de incendio.

“La reforma de la ley no ha cambiado nada”, insistió Llanquileo. “El gobierno retiró la querella por delitos antiterroristas, pero sigue usando las herramientas de la ley, como los testigos protegidos”, denunció Llanquileo, oriunda de una comunidad de 40 familias en la provincia de Arauco, en la VIII región, tras explicar cómo se convirtió en portavoz. “Antes de comenzar la huelga, me pidieron que fuera su vocera (…) y era lo mínimo que podía hacer”, aseguró Natividad, que el 15 de noviembre inició su primera gira europea, que la llevó a París, Bruselas, Ámsterdam, Berlín y Ginebra.

Allí se reunió con parlamentarios, defensores y organismos de derechos humanos, comisiones de la ONU y grupos de apoyo al pueblo mapuche. “Les vine a contar qué es lo que estaba pasando, cómo fue la huelga, qué es lo que sigue ahora y cuál es la necesidad que tenemos ahora: necesitamos la presencia de observadores internacionales en estos juicios”, sostuvo antes de asegurar que el balance de su gira europea es “positivo”.

Confesó que le sorprendió encontrar a gente “muy interesada, que ya sabía de la situación de los mapuches”, subrayó, refiriéndose en particular a parlamentarios alemanes o franceses, que manifestaron su intención de viajar a Chile para conocer una situación que los mapuches denuncian de larga data.

Los mapuches, el mayor pueblo indígena de Chile y el tercero a nivel continental -700.000 de una población total de 17 millones de habitantes-, terminaron siendo sometidos a finales del siglo XIX, época desde la cual comenzaron a perder casi todas sus tierras, reducidas de 2,5 millones de hectáreas a unas 500.000. Viven en niveles de pobreza que duplican los del resto de la población.

“Todo parte con el tema de las tierras, la invasión de las empresas forestales, mineras y el gobierno”, explicó Llanquileo, que denunció una “militarización” de la VIII y IX regiones de Chile. “A ellos también les interesa que haya gente presa para no oponerse a sus proyectos (…) Porque todo responde a intereses económicos”, afirma, antes de considerar que en Chile, “el estado de derecho existe para la gente no mapuche”. Reconoce que uno de los efectos positivos de la huelga de hambre fue “romper el cerco” de los medios de comunicación y que en Chile “ya no se hable del indio, sino del mapuche”.

Extraido de Azkintuwe

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Publicado el Martes 30 Noviembre 2010 a las 1:55 pm
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