Publicado el 20 Diciembre, 2010 a las 1:27 am

Voces de los afectados por el terremoto: “Ha habido gran despreocupación por nosotros”

Campamentos donde aún no hay agua potable, baños compartidos para varias familias, techumbre frágil, estudios de suelo que aún no se licitan y una alta cuota de incertidumbre entre los afectados, son los problemas que persisten entre los damnificados de las comunas de Penco, Tomé, Coronel y Hualqui a casi diez meses del terremoto.

No se conocían entre ellos y cuando empezaron a compartir sus vivencias, fueron entendiendo que su problema es el único, que hay otras situaciones incluso más dramáticas de las que nada sabían.

Como lo que contó, con su voz calmada, pero con gran intensidad, Elizabeth Ramírez, vocera del sector Gente de Mar de Penco, que resultó arrasado por el maremoto.
“Todos perdimos nuestras casas, arrancamos con lo puesto. Tenemos 22 mediaguas con cuatro baños químicos que no tienen agua. El maremoto nos golpeó muy fuerte y estuvimos 5 meses viviendo en la calle, bajo los zinc que pudimos rescatar, con niños y ancianos…”

No cuentan con agua potable y apenas han recibido ayuda. De tanto que Elizabeth ha insistido -”me lo paso día por medio en el municipio”- ha logrado que al menos tengan camas y algunos enseres.

Recientemente se les informó que debían salir del sector que habitan pero nueve familias, entre ellas la de Elizabeth, optaron por quedarse. Eso si les dijeron que no tendrán ayuda de ningún tipo. “Lo sabemos pero estamos dispuestos. Nosotros somos pescadores y algueras, hemos vivido toda la vida en ese lugar y no podemos irnos a cualquier parte”.

Lo que se vive en el campamento Coihueco, también en Penco, donde hay 43 mediaguas lo relató Juan Correa. “Nuestros problemas no se han solucionado. Hubo un compromiso de las autoridades de cambiar los techos de fonolitas por zinc, pero hasta ahora no se ha cumplido. Tampoco se ha solucionado el problema del agua, solo los baños tienen agua y eso significa que hasta la loza se lava en el baño, eso es indigno. Hay un proyecto para instalar lavaderos, pero tampoco se ha concretado. Es un desastre lo que está ocurriendo”, resumió.

Un poco más lejos de Penco, en la comuna de Hualqui también hay problemas. Paola Medrano, dirigenta de la Junta de Vecinos de la población Entre Ríos, explicó que la principal dificultad la enfrentan  es la incertidumbre de no saber si sus viviendas serán demolidas y dónde se reconstruirán. Ya tienen el estudio de mecánica de suelo del municipio, pero no se ha resuelto nada. “Son treinta viviendas de cuatro juntas de vecinos, las que están con problemas. Hay 25 de El Aguila que están totalmente inhabitables”.

Y eso que se trata de viviendas bastante nuevas, comentó, ya que las más antiguas apenas tienen diez años de construcción, y pese a ello quedaron totalmente dañadas.

En Coronel, los problemas tampoco se han resuelto. Silvia Contreras, vocera de la población Mártires del Carbón, contó que  “nuestro terremoto comenzó cuando nos entregaron nuestras viviendas que son de muy mala calidad, y que también registraron daños durante el terremoto”.

La situación actual no está muy clara, explicó, ya que se trata de unas 700 viviendas , de las cuales  el 30 por ciento tiene que salir. “El problema es qué va a pasar con la gente que no tiene para pagar arriendo por lo que puede demorar el proyecto. No hay gente con recursos, tenemos problemas sociales graves, se van a ver alguna solución, pero hasta ahora no ha habido pronunciamiento”.

De vuelta en la zona costera. Ximena Toledo, representante de Dichato, explicó existen casi 900 familias que lo perdieron todo y están en el campamento más grande, El Molino.
Allá, gracias al esfuerzo y la insistencia han logrado agua, luz y mejoramiento de su acceso. Pero la preocupación se centra en la posibilidad de ser erradicados de la franja costera, algo a lo que se oponen terminantemente.

“No queremos expropiación, hay una franja de 20 metros que no justifica salvar vidas, solo sirve para hacer una costanera para la gente de dinero, creemos que existen muchos intereses comerciales en esta franja porque quieren poner una mitigación de arboleda que no se justifica porque teníamos a la orilla de la costanera árboles milenarios que fueron destruidos. Queremos reconstruir donde estaban nuestras casas, que no haya expropiación, que se respete la propiedad privada. Es opción de cada uno, cada propietario asume las consecuencias”, enfatizó.

Todos estos testimonios fueron recogidos durante una reunión organizada por la diputada Clemira Pacheco para analizar la situación actual de los campamentos y los avances de la reconstrucción cuando falta poco para que se cumplan diez meses del terremoto.

Su opinión fue bastante crítica: “ El gobierno a nivel central y el regional tiene que dar una explicación. Hay muchas situaciones no resueltas, la gente no tiene claridad y no les dan respuesta, hay algunos campamentos que no se reconocen y por tanto no reciben ayuda, falta luz, faltan baños, la reconstrucción no ha comenzado, la gente está sometida a presiones y a incertidumbre. Hay negligencia y demora. No se puede seguir viviendo en la incertidumbre,  no se les quiere arreglar las mediaguas para que no se eternicen, pero muchos van a tener que estar al menos dos años viviendo así”.

Al término de la jornada, acordaron volver a reunirse para evaluar en conjunto lo que se ha hecho y así decidir nuevas acciones.

Escrito Por MEV

Extraido de Tribuna del Bio Bio

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Publicado el Lunes 20 Diciembre 2010 a las 1:27 am
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