Publicado el 11 Agosto, 2013 a las 7:06 pm

¿Por qué no tod@s cabemos en la moneda?

El siguiente texto busca desenmarcarse del debate purista de “quién mea más a la izquierda” para apostar por un cuestionamiento a la raíz de la problemática electoral. Por eso, más allá de preguntarnos “¿Qué es más revolucionario?”, apostamos por preguntarnos “¿Es el método electoral un aporte a la construcción de procesos de autonomía/poder popular/empoderamiento (elija el término que quiera)?”. No apelamos a dar una dirección moral ni “tirar la línea” de lo que verdaderamente se debiera hacer, sino simplemente entregar una visión más, en una problemática muy latente, para enriquecer las lecturas (y por ende las prácticas) que apuestan por nuestra liberación. No sabemos lo que “verdaderamente” se debe hacer porque eso no nos corresponde a nosotr@s, sino que a tod@s. Esa respuesta sólo será el resultado de un dialogo continuo entre tod@s los que queremos cambiar este sistema.
Nos queda chica la moneda

Nos queda chica la moneda

Miles de personas y grupos a lo largo de la historia ya se han enfrentado a esta discusión, por lo cual considerar que aquí se está dando algo totalmente nuevo es desconocer nuestra memoria como sujetos y sujetas transformador@s. Si bien estas visiones nos nutren de experiencias, procesos y situaciones que vivieron otros colectivos e individualidades, debemos tener claro que estas no deben ser entendidas como un esquema rígido para modelar nuestra realidad actual. No se trata de copiar teorías, como si se tratase de biblias revolucionarias, sino más bien tomar estas visiones para crear prácticas acordes con nuestra realidad y una teoría propia. Consideramos fundamental entender las experiencias históricas de los movimientos revolucionarios no como una mochila para cargar, sino como un enorme arsenal para saquear y ocupar de acuerdo a nuestro contexto y necesidades.

EL VOTO CHILENSIS – Dictadura, pacto y actualidad

Uno de los elementos que diferencia a la dictadura de la democracia es la posibilidad o el impedimento de votar, y en Chile la lucha contra el régimen militar culminó en un pacto que, aparte de bajar los niveles represivos coercitivos, permitió a las personas tener la capacidad de elegir, mediante el sufragio, a sus representantes. Esto trajo consigo todo un valor emocional respecto a la participación política representativa, la cual supuestamente venía a entregar una nueva posibilidad de elección, en contraste a la figura imponente y gorila de Pinochet y su maquinaria terrorista.

La democracia que vino, administrada principalmente por la Concertación, encarnó años de adormecimiento donde las elecciones se naturalizaron volviéndose un hito cada vez más insignificante para las chilenas y chilenos. Una dinámica muerta que, más allá de una irreflexiva ilusión de estar eligiendo entre derecha e izquierda, no ha significado ningún cambio sustancial en la vida de las distintas comunidades que componen el territorio chileno, más allá de aumentar la capacidad adquisitiva (principalmente a través de la deuda) y profundizar la mentalidad capitalista del “ascenso social”.

Esta “mala gestión” por parte de las clases dominantes (conservadoras como la derecha, o más “sociales” como la Concertación) se ha volcado en un descontento enorme por parte de algunos sectores enfrentados a las contradicciones de este sistema, el cual se ha manifestado en los últimos años en una creciente ola de protestas, tomas, enfrentamientos directos y más.

Las limitadas capacidades de la representatividad, se han visto enfrentadas a esta proliferación de asambleas, apuestas por el control territorial de un sector, experiencias de gestión comunitaria de distintos espacios y todas aquellas situaciones que han implicado tensionar las lógicas de la mediación de un grupo de expertos en política.

Traicionados por al social-democracia

Traicionados por la social-democracia

Sin embargo, dentro de estos espacios también están aquellas visiones -que últimamente se han presentado con mayor fuerza- que buscan canalizar este descontento por las vías electorales y tradicionales. Este es el caso de los partidos de la Concertación y su “Nueva Mayoría”, con los pomposos anuncios que supuestamente recogen las demandas de estos nuevos movimientos. Esta postura no sorprende, ya que responde a intereses partidarios bien conocidos por todas y todos. Lo que sí consideramos necesario analizar es el hecho de que estos discursos de tinte electoralista surjan desde los propios movimientos sociales, dentro de los cuales se ha bosquejado como uno de sus mayores logros la superación en la práctica de los esquemas y ritmos que ofrece la democracia representativa.

Consideramos necesario examinar cuáles son las sutilezas históricas, simbólicas y estratégicas que acarrea el apostar por tácticas electorales (ya sea como fin o medio), pues hoy por hoy vemos como éstas se presentan ante las personas como una posibilidad inagotable y una especie de salida “milagrosa” ante las contradicciones que vivenciamos, producto del desconocimiento histórico, el culto a la personalidad o la inmediatez de delegar los problemas a expertos.

LAS ELECCIONES Y LOS MOVIMIENTOS – Un breve acercamiento histórico

Las primeras organizaciones obreras auto-declaradas como anticapitalistas fueron hijas del proceso de industrialización del país. Por la década de 1890 ya había generado la primera huelga general y asentaron las primeras organizaciones obreras de carácter Anarquista y Socialista. Ellas se caracterizaron por un férreo rechazo a las prácticas partidarias institucionales que habían desarrollado anteriormente algunos partidos que aglutinaban a sectores populares. Este fue el caso del Partido Democrático, organización de artesanos y obreros de carácter socialdemócrata, la cual terminó transformándose en enemigo de las organizaciones proletarias propiamente revolucionarias en aquella época. Éstas últimas, se coordinaban en un sin fin de organizaciones obreras dispersas por todo el territorio nacional industrializado, haciendo énfasis en ciudades como: Iquique, Valparaíso, Santiago y Concepción. Todas ellas estaban por fuera del estado, es decir, eran autónomas y se autofinanciaban: sindicatos, centros sociales, periódicos obreros, organizaciones artísticas, universidades y escuelas populares, bibliotecas, sociedades de resistencia, mutuales, centros médicos populares, centros de estudio, etc.

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Estas organizaciones autónomas, sin incidencia en el parlamento y otras instituciones de índole representativo burgués, optaban por la acción directa, la cual, lejos de ser un mero acto violento como se suele caricaturizar, englobaba cualquier acción en donde las comunidades organizadas se auto-representaban para superar la lógica liberal representativa. Por algo es una acción “DIRECTA”.

Lamentablemente, con el triunfo de la Unión Soviética y su tesis de la toma del estado, y con la instalación de un gobierno desarrollista en la región chilena, desde fines de los años 30, hasta el derrocamiento de la Unidad Popular, los movimientos anticapitalistas empezaron a acceder a cuotas de poder dentro del Estado, lo cual invisibilizó las acciones fuera de los marcos institucionales. De hecho el GRAN debate de la izquierda de ese tiempo era la tensión entre utilizar los aparatos del estado, o bien traspasar la legalidad burguesa y todas sus instituciones representativas dando paso a lo que se conocía como la expresión organizativa más relacionada con la tradición de la acción directa: el “poder popular”.

Lamentablemente este interesante debate fue sepultado por el golpe, quedando abierta una gran discusión dentro de los y las que queremos cambiar el modelo. El capitalismo implantado durante la Dictadura terminó por eliminar la mayoría de las experiencias de autonomía. Aun así, durante las jornadas de protesta nacional que sacudieron la dictadura durante los años 1983-1987 se vivieron fuertes procesos de resistencia de carácter autónomo: la acción directa volvió bajo la forma de masivas protestas en poblaciones, liceos y universidades. Sin embargo, la llegada de la democracia vino a encauzar todo este descontento bajo las vías de la legalidad y la representatividad liberal. Así, la Concertación se dedicó a administrar un modelo que daba como única opción de “acción política” la ficción de elegir ser representados por una amplia gama de sonrientes candidatos de derecha e izquierda.

REVOLUCIONES, CAUDILLOS Y URNAS – Una mirada desde nuestra realidad latinoamericana

El afán electoral desde algunas organizaciones y movimientos chilenos no es un fenómeno marginal en América Latina, más bien, es una constante en todos los países que en base a la lógica de superar la miseria de sus regiones, al corto plazo y en base a los márgenes, buscan una salida a través del estado, sustentados en las experiencias paralelas que se viven, por ejemplo, en los países del ALBA.

Estos últimos de cuyos exponentes destaca la Venezuela-Chavista, Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Uruguay y Argentina, nacen de coyunturas álgidas y problemáticas permanentes que atañen a sus poblaciones, desde pueblos indígenas a movimientos de pobladores. Su desarrollo efectivamente se motiva a través de la búsqueda de necesidades, garantías estatales y procesos de descontento y empoderamiento en las poblaciones, producto de la devastación neoliberal que sacudió a los distintos territorios latinoamericanos tras las respectivas dictaduras. En varios de ellos proponen motivar espacios de soberanía y autonomía desde la administración del estado, con el apoyo de las bases de cada territorio. Suena bien: Ministerio del Poder Popular, Estado Plurinacional, etc.

Pero ¿Logra la institucionalidad abarcar la heterogeneidad de visiones y necesidades particulares de cada comunidad? ¿Qué desarrollo es el que impulsan?

Cada uno ha mantenido vicios como parte de sus políticas para proteger sus logros. El personalismo y caudillismo en base a figuras potentes y añejas tradiciones, como el peronismo y las figuras militares en Venezuela, sostienen la representatividad, la delegación de las decisiones que afectan la complejidad de un territorio en manos de pocos. Ya que pese a que la intención de disgregar el poder se exprese en sus discursos, en la cotidianidad los espacios que se logran abrir tratan de ser cooptados por personas de él o los partidos de turno tratando de hegemonizar las ordenanzas en pos de los mandos centrales, en desmedro de algunos grupos autónomos que pelean por los mismos espacios y/o fuera de la institucionalidad.

Pese a que se planteen de manera crítica al imperialismo y el capitalismo, sus alianzas económicas sirven a las dinámicas de la economía mundial, de hecho mantienen espacios de comercio transnacional capitalista como con Monsanto, quienes se han sobrepuesto en territorios agrícolas en Argentina con paramilitares y produciendo serias enfermedades gracias a sus pesticidas. Se valen del petróleo extraído, por ejemplo, en algunos territorios venezolanos, los cuales continúan, pese a las intenciones, envenenando a las comunidades, sin mencionar el hecho de que CHEVRON sigue siendo uno de los principales financiadores del estado bolivariano.

chavez dinero

Desarrollismos-militares

Mantienen un desarrollo extractivista e industrial, arrasando territorios ancestrales, destruyendo zonas con gran biodiversidad, la agroindustria se come a las selvas agotando recursos valiosos como el agua, destruyendo comunidades, y todo por el crecimiento vial para transportar las mercancías ¿qué tan nuevas son las condiciones laborales, los salarios?; ¿Qué tanta incidencia real en el desarrollo de sus vidas han logrado los pueblos que están viviendo bajo la tutela de estos Estados progresistas?

Un caso emblemático en América Latina es lo sucedido en Brasil, en donde la aparición de partidos políticos progresistas fueron adquiriendo cuotas de poder dentro del Estado, al punto de hacer llegar un “representante del pueblo” a la presidencia, un obrero, Lula da Silva. Sin embargo, estos partidos han implantado un capitalismo que hoy les cobra la cuenta a través de la serie de protestas y descontento que se vive en ese país, altamente desigual y segregado. Por otro lado, el estado brasileño se ha transformado en una mega potencia capitalista que actualmente gestando una nueva potencia imperialista en la región latinoamericana.

La patria necesita que crezca la economía. Una nueva burguesía emerge (pero ojo que es una burguesía nacional, menos mala que la gringa, como si el burgués latino fuera más bondadoso), los nuevos ricos que apoyan al progresismo pagan su cuota, dan espacio a sindicatos más grandes pero también más dóciles. Brasil se transforma en una megapotencia capitalista y, quién sabe, quizás mañana nosotros también, al fin y al cabo ¿no se trataba todo esto de hacer crecer la economía a cualquier precio? Al fin y al cabo, de ese crecimiento algo les saltará a los pobres… La vieja idea del progreso y el desarrollo económico prometiendo un futuro ideal que nunca llega.

Para los políticos de izquierda progresista de latinoamérica, aumentar su popularidad es tener el poder de hacer cosas supuestamente más radicales y extender sus prácticas, pero, visto con perspectiva ¿es realmente radical lo que están haciendo o es una nueva fase del capitalismo en esta región del planeta? Para nosotrxs es posible que esta sea una estrategia que se pierda en medio de la cultura del consumo tan arraigada en nuestros pueblos. Así, es subvertida la “educación socialista” por los placeres de la acumulación, del mercado: la variedad, el crédito, la globalización del capital. Los nuevos gobiernos progresistas nos pueden dar un poco más capacidad de adquirir mercancías, un poco más del dinero que les sobra después de explotar la fuerza de trabajo de millones, unas migajas más después de expropiar algunas empresas para el Estado, pero ¿nos dará este camino más poder sobre nuestras vidas? ¿durarán nuestras vidas y las de nuestro planeta y ecosistema bajo las lógicas del progreso moderno? ¿hasta cuando se podrá abusar del monocultivo y la extracción a destajo de recursos?

Creemos que esta estrategia tiene mucho de un viejo dilema en nuestra región latinoamericana, el cual guarda relación con el hecho de que queremos tomar los gobiernos para expulsar al colonizador, cuando en realidad, ni siquiera hemos descolonizado nuestro propio pensamiento. La colonialidad del poder nos consume, incluso a los amplios grupos de la autodenominada “izquierda”.

A modo de conclusión exponemos las siguientes lineas de

POR QUÉ NO CABEMOS TOD@S EN LA MONEDA:

1-Porque el aparato que representa La Moneda, es decir, El Estado, es un sistema creado y mantenido en base a las divisiones de clase, genero, raciales, etc. Por tanto, pretender que todos “cabremos” en él, considerando que es un sistema sostenido en base a la exclusión generalizada de diversos grupos y comunidades humanas, es una evidente contradicción.

2-Porque la democracia representativa tiene un límite. Ese límite no guarda relación con quién este a cargo de representarnos, o sea no traspasaremos el límite de la democracia representativa escogiendo a los más idóneos y eficientes. El problema de la democracia no es un asunto técnico. El problema es que es enemiga de los procesos de autonomía y autodeterminación que necesita desarrollar cada territorio para lograr un cambio real en nuestras vidas. Finalmente seguir profundizado la noción de que necesitamos expertos en política que lleguen al gobierno a solucionar nuestros problemas es seguir profundizando la pasividad y la delegación de nuestras capacidades individuales y colectivas de transformar la vida por nuestras manos.

3-Porque el poder y la política no residen en la moneda. El poder, no es una cosa que se pueda tomar, ni menos esta contenida dentro de instituciones. El poder, más bien, se ejerce, es una relación social, y como tal, no esta cristalizada dentro de la moneda, sino que fluye entre diversos grupos y a través de diferentes procesos. La política, por otro lado, no reside en los aparatos estatales, sino que se encuentra latiendo en todas las acciones que realizamos para autodeterminarnos: en nuestras comunidades, espacios de trabajo, liceos, universidades, etc. Es allí donde reside la capacidad de transformarnos y transformarlo todo.

4-Porque la historia nos ha demostrado que no es una estrategia que funcione. A lo largo de la historia diversos grupos han intentado cambiar el modelo a través de la utilización de la legalidad electoral, es decir mediante la misma herramienta que sostiene el modelo de dominación, generando la ficción de que nosotros y nosotras supuestamente participamos en las decisiones. La mayoría de las resistencias al capitalismo, ya sean materiales o culturales, han provenido de la auto-actividad de las comunidades, no desde los frutos que otorga la legalidad electoral o la acción de los Estados.

5- Porque la inmediatez por ocupar el Estado entrega “mejores condiciones de vida”. Sin embargo las entrega para seguir administrando la lógica del desarrollismo moderno, el cual ya sea a manos de un gobierno liberal o pretendidamente socialista, envenena comunidades y ecosistemas, sigue entendiendo el entorno natural como recursos y no genera ninguna ruptura con las nociones burguesas, capitalistas y de “progreso” bajo las cuales hemos sido educadas todas y todos. Por tanto esta mejor “calidad de vida” que se propone no es sostenible ni viable a largo plazo.

6- Porque existen importantes sectores que no están interesados en tomar el poder institucional. Aquí encontramos a grupos, colectivos y organizaciones que apuestan por una autonomía radical del movimiento como las colectividades anarquistas, así como otros grupos de izquierda que postulan algo que podríamos llamar genéricamente: socialismo antiestatal. Pero, quizás, el caso más emblemático lo constituyan las comunidades mapuche en lucha contra el Estado chileno, las cuales no quieren tomar el Estado, ni nada parecido, sino desligarse totalmente de él. Por otro lado, llegar a la moneda implicaría la contradicción de pertenecer y legitimar al Estado que reprime a los y las mapuche.

7- Porque participar del juego electoral no es algo gratuito, sino que consume importante energías del movimiento. O sea concentrar las pocas fuerzas que tienen en el globo l@s sujet@s comprometid@s en transformar la realidad a través del juego electoral, y en el caso de triunfar, en la administración del macro aparato burocrático/estatal, coarta posibilidades y resta fuerzas para la construcción de una coordinación efectiva en el campo de la acción directa y la búsqueda de soluciones como comunidad. Debemos recordar que los que nos oponemos al sistema no somos tant@s, entonces cuando ponemos fuerza en un aspecto, restamos fuerza en otros.

A la izquierda chilena, latinoamericana y mundial aun le falta limpiarse las ideas tradicionales y modernas que significan la continuidad de lo que nos oprime, mata y explota. A las personas que quieren transformar la vida aun nos falta revisar el contenido de nuestra liberación, pues las formas pueden variar, pero deben apuntar a generar rupturas con lo existente y no a gestionar de manera más llevadera la miseria que tenemos. Generando desarrollo nacional, a través de las lógicas de desarrollo moderno y capitalista, simplemente reforzamos la cultura que se nos ha impuesto… por mucho que tenga otros conceptos y estética pretendidamente revolucionaria. El voto delega nuestra capacidad de organizarnos y transformar nuestra vida. El voto continúa con la idea que necesitamos expertos en política. El voto no transforma la realidad, solo puede aspirar a hacerla más llevadera… lo cual no deberíamos potenciar y en lo cual no se deberían ir las energías de nuestras acciones-

Evidentemente nosotros no podemos esperar que todos adopten nuestra manera de ver los procesos de emancipación. Pero cumplimos con hacer visible nuestra postura, en base a argumentos. Por otro lado, queremos dejar en claro que aquí no estamos atacando a individuos en especifico. Sabemos que compañeros que optaran por el camino de las elecciones realizan importantes aportes en otras instancias, es por eso que debe quedar claro que este texto no va en contra las personas en particular, sino en contra de las relaciones sociales en general que se formaran inevitablemente si optamos por la ruta institucional.

Debemos insistir que no publicamos estas entradas con la intención de polemizar, sino para ir afinando la discusión y enriquecer nuestras perspectivas, un ejercicio realizado a lo largo de la historia por todas aquellas organizaciones e individualidades que se han enfrentado colectivamente a los sistemas de dominación. Este texto es una reflexión más que busca poner elementos sobre la mesa, en relación a un tema que hasta ahora ha sido, en algún sentido, ignorado por muchas organizaciones, y se entiende, al fin y al cabo es algo que requiere de tiempo, el cual muchas veces no tenemos. Sin embargo, esperamos que se unan más reflexiones que se enriquezcan conjuntamente para ir afinando cada vez más nuestra acción teórico práctica en contra del sistema, siempre, en lo posible, en un ambiente de respeto reciproco, o sea a través de medios que respondan a una lógica de apoyo mutuo y consenso colectivo en las ideas, y no a la de competición por títulos de dominio sobre lo que consideramos como la “verdad”.

Escrito por Colectivo Metiendo Ruido

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Publicado el Domingo 11 Agosto 2013 a las 7:06 pm
16 amiguitxs comentaron

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Comentarios

  • Ariel

    Tan laaarga la columna amigos, apliquen un poco de resumen pa que sea más dinámica.

    • lakitas

      weon flojo

    • Jacob

      No le podís pedir resumen a un estudiante de humanidades o de ciencias sociales xDDD. El problema es que con eso se reduce el público objetivo eso si,,,

  • Jano

    Son absolutamente lógicas y a lugar las críticas planteadas en esta columna, pero no creo que haya que elegir entre una opción u otra. Creo que la lucha principal siempre surgirá desde la calle, pero a la vez también creo que si existe un gobierno “progresista” la tarea se puede hacer más fácil, exigirle más, o arrinconarlo, pero sino nos quedamos en los puros movimientos no se va a conseguir mucho, podemos pasar años movilizados sin ningún avance, como es la situación en la que nos encontramos ahora. Ahora otro asunto es si existe alguna propuesta seria que represente esa ala, y yo creo que en este momento no, pero de existir, participaría de elecciones, no comparto la idea de desecharla completamente, las elecciones existían antes del capitalismo, antes de la burguesía y antes del estado. De lo que se trata es de instrumentalizar las mismas herramientas que el orden burgués nos ofrece, y usarlas en su contra.

    Así como las molotovs, las barricadas o las AK-47 pueden ser de izquierda o de derecha, las elecciones también. No es tan simple la cosa.

    Saludos cordiales.

    • asd

      Nadie a hablado de molotovs o AK-47 asi que no hay necesidad de generar esa caricatura para argumentar. Apelar a un gobierno progresista porque la tarea se hará mas fácil es oportunismo, y eso simplemente profundizará todo lo nocivo de la representatividad, la democracia y las elecciones. Es un arma de doble filo que tiene más desventajas que ventajas… aparte, en caso de salir, ¿que haría un progresista frente al congreso o a los milicos?

      hay herramientas burguesas que sirven… como lo hicieron los peñis de ir a meterse a un programa farandulero (alfombra roja) e intervenir. Esa wea es saber leer cuales herramientas sirven y como utilizarlas… el resto es chaya retórica pa seguir justificando la enfermedad senil de las elecciones

      • Jano

        Fue un ejemplo estimado, cómo tomarse todo tan literal, anda muy sensible parece que siente todo como un ataque o caricatura. Bueno, yo partí diciendo que la elección no es lo principal sino la movilización, pero se necesitan ocupar la mayor cantidad de herramientas posibles, si la wea no es tan simple como ponernos todos de acuerdo y hacerla, ¿o movilizados sí se puede enfrentar a los milicos?

        Aparte, el artículo es precisamente una invitación a debatir putos de vista no para defender un dogma a ultranza ni tratar de chaya el resto de las opiniones, así que bájate un cambio wn, que pa peleas sin sentido tenís tus asambleas.

        • magnicidio espinoza

          Si, yo igual creo que el compa se va en moto, si esto es efectivamente para incentivar la discusión. En todo caso, sigo considerando que los electoralistas aún no dan buenos argumentos, más allá del presentismo de hablar de la “necesidad de reformas”,además, hablan como si esas reformas solo fueran posibles teniendo diputados y weas de esas, tamos vivos que tambien se pueden conseguir con movilización y accion directa. Por otro lado, cuando llaman a votar no tienen ningún verdadero proyecto a largo plazo, algo contundente que rebata históricamente el perjuicio que han traido las elecciones al movimiento anticapitalista . Meterse en las elecciones es UNA GRAN DESICIÓN y decidirlo así como así, porque ahora tienen un poco más de “piso social” me parece más irresponsable incluso que los llamados a no votar. Para mi no es purismo el incentivar el desprecio a la democracia representativa, para mi es una wea estrategica. Mientras la ideologia ciudadanista siga siendo la hegemonica dentro de los llamados “movimiento sociales” meterse en las elecciones es un asesinato a priori a la posible potencialidad de lo que estamos construyendo.
          salud!

  • votante virgen

    Estimadxs, sus argumentos son buenos, pero suenan medio mañosos, caprichosos…. es tan, pero tan fácil hablar contra la democracia representativa, que no sé cuánto aporta seguir subrayando lo evidente….

    Es cierto que muchas veces lo urgente no permite hacernos cargo de lo
    importante, pero en este país lo urgente es ya de vida o muerte. Hay un
    sin fin de leyes que necesitan ser -al menos- ‘reformadas’, hay
    centenares de ‘proyectos’ que deben ser detenidos, hay instituciones q
    tienen que caer cuanto antes…. obviamente, todo eso no se logrará
    mediante el voto, nadie es tan weón pa pensar eso, pero un esfuerzo intelectual de verdad debe hacerse cargo de esas urgencias también….

    en las premisas generales, estamos muy de acuerdo, e incluso nuestros campos de acción son los mismos…. pero mirarse el ombligo y pensar que así se cambia el mundo es caprichoso…. en algún momento nuestras ideas tienen que salir de nuestras cloacas e impactar en el puto espacio público, más aún cuando aquellas apelan al sentido común wn, a lo urgente….

    por eso, votaré por claude… y alentaré a que lo hagan todos los que no estén con caña ése día…. no me tomen por weón, no votaré porque lo considere un wn pulento ni un prohombre (de hecho, lo encuentro bien cargante al culiao), sino porque me
    tomaré las elecciones como un censo…… quiero saber cuántos wns estamos efectivamente a llevar nuestras ideas de transformación profunda al aparato estatal….. y no me vengan con weás, muy anarcos podemos creer ser todos, pero no es lo mismo vivir en un estado de bienestar socialdemócrata que en un estado hiper neoliberal, no es lo mismo…..

    a veces, los anarcos le dan taaanta importancia al voto, una importancia cuasi religiosa, como si votando perdieran parte de su esencia o transaran en su ideario…. no sean weones cabros…… el voto es una mierda y no veo porqué no jugar con él… el sistema no pierde legitimidad si vota sólo un 30% ni se avala con un 80% de
    participación…. votaría por clod, por la roxana miranda…. hasta por parisi o meo, me da lo mismo quien vaya, lo importante es q respalde ideas como ac o contra hidroaysén, menos represión en las comunidades mapuche, etc…. hay tantas razones para quitarle piso al duopolio,,,,,

    pero si cashamos cuántos miles somos los que queremos cambios profundos, nos alentará a sentirnos más fuertes, para dar la pelea en todos los frentes…. saludos!

    • asd

      ¿y un clod o una miranda van a poder hacerle peso a las trasnacionales? ¿y que van a hacer con el congreso? ¿van a poder hacer una asambleaconstituyente? no webee po compadre, si insistimos que no nos interesa el debate purista de “que es mas que…” si no TACTICA Y ESTRATEGIA… sin un peso a nivel “de base” como le llaman los cientistas de la revolución, sin control territorial no vay a hacer ni una wea.

      Habría que preguntarse hasta que punto tambien las reformas van a ser una posibilidad de profundización de las demandas y hasta que punto van a mantener la lógica y apaciguar todo… si la conciencia no es una wea lineal.

      Hoy el capitalismo no es un enemigo como antaño, es algo que las personas quieren… por lo mismo mejorar esta wea y hacerla mas amigable no implica que despues vayamos a dar el otro salto…

      NO SEAMOS WEONXS; APRENDAMOS DE LA HISTORIA

  • Dima

    Qué chistoso que los antielectoralistas sean los más preocupados y los que más escriben del voto. Son como esos ateos que viven hablando de Dios.

    • votante virgen

      jajaj, chistoso tb es que esto lo hagan sólo porque un grupo de wns libertinos manifestó su apoyo a clod. He ahí la necesidad de rebuscarse en argumentos, subir a la montaña y recibir las tablas del purismo rebelde…

      • dsa

        Es simple, miren, aquí va con manzanas:

        1- Hoy en día se multiplica la organización en distintas partes, territorios y con distintas formas tratando de solucionar problemas inmediatos y otros no tan inmediatos y mas “morales”: contaminación, deuda, salud, previsión, precarización laboral, educación, etc.

        2- El aumento hace que se vislumbre el hecho de que esta sociedad (de clases, mercantil, patriarcal, autoritaria) no sea tan linda como la pintan y como nos lo enseñaron… por lo cual, ante la proliferación de experiencias de rebeldía, resistencia y creación, se generan rupturas y posibilidades de alternativa.

        3- Ante la carencia de alternativas que superen la institucionalidad (que no puede hacer mucho, mas que hacer las cosas mas amigables y sencillas, lo cual igual es un arma de doble filo) una buena parte del sector “crítico” de la sociedad, o simplemente la parte que tiene una sensación de que la cosa no es tan rosa, opta por el electoralismo.

        Ante aquello es necesario escribir del voto, generar debate del tema, pues por muuuuchos motivos, frente a la historia, frente a la realidad, frente a lo material y frente a las posibilidades de construir alternativas, una parte del sector en lucha decimos que la wea no lleva a ni una parte y puede simplemente acarrear problemas… para eso podrían leer el texto y cachar que dice, en vez de achacar weas que se mencionan en el primer párrafo.

        Ni ahí con debates de purismos ideológicos ni purismos pragmáticos.
        A seguir el debate y la praxis…

  • @Gonhaloo

    Super interesantes lo argumentos, y enriquecedor texto para la discusión.
    El sistema no cambia por elegir uno u otro presidente, y es el planteamiento de Claude también, él no tiene peso si no hay movimiento de masas y poder popular detrás, porque la institucionlaidad no es el poder, como ustedes plantean hay muchos más poderes que no son conquistados con los votos, Prensa, Economía, etc. Ah y otra cosa que no se cambia votando CONSCIENCIA, eso es una construcción y creo que es ese el gran objetivo de esta candidatura, construir una izquierda con fuerza, capaz de tener fuerzas que nos permitan lidiar con el resto de la sociedad en igualdad de condiciones y no siempre en desventaja.
    Además un esfuerzo electoral, no implica dejar de construir nuevas formas de relacionarnos y vivir, es todo lo contrario una oportunidad!, oportunidad de mostrar también diferentes ideas en una sociedad conservadora como la nuestra.
    A construir!
    Saludos fraternos

  • jean emar

    bien por la autocrítica…algo k nos falta a muchos… a seguir adelante y METIENDO RUIDO…

  • Charlot_Chaplin

    1-. “Porque el aparato que representa La Moneda, es decir, El Estado, es
    un sistema creado y mantenido en base a las divisiones de clase,
    genero, raciales, etc. ”
    El estado es una herramienta administrativa. Se sostiene en recursos y personal, no en discursos políticos. Los que segregan, quiebran y fracturan son otros, y general, con medios supra-estatales (milicos, “libre”-mercado, estigmatización mediática, etc…).

    2-. Podré estar plenamente de acuerdo con este punto, pero tampoco es tan sencillo. Plantear autonomía en un país que depende de la plusvalía del nuevo tercer mundo y de la importación de productos alimenticios, es pedirle al chileno promedio que quemé su iPhone, su Samsung, su laptop. Y asumir un nivel de carencia material que pocos reconocerían como “cambio positivo”.

    3-. Cuando esas sociedades de resistencia autónomas dieron el paso adelante, se volvieron Estados por cuenta propia. Medio planeta atestigua de las consecuencias de la suplantación de una institucionalidad por otro, y en sociedades compuestas por comunidades inter-dependientes como la nuestra, es iluso pensar que se podrá lograr “autonomía” territorial sin un aparato que garantize la colaboración regional.

    O en otras palabras, a todas las regiones les falta algo que producen las otras, y llames como llames al organo administrativo que reparte y distribuya esos bienes, siempre será un Estado.

    4-. “la misma herramienta que sostiene el modelo de dominación”

    No. El modelo de dominación es la propiedad privada, la legitimización del uso de la violencia armada para justificar el acaparamiento y la explotación.

    Las elecciones en el mejor de los casos dan legitimidad, pero no sostienen nada. No me cree? 11 de Septiembre. No le basta? 6 de Septiembre, 4 de Junio, y el 27 de Junio. Y ahora último, 3 de Julio. Y así suma y sigue.

    5-. Pongan sobre la mesa un sistema que pueda sostener a 17 millones de personas en el corto plazo.

    6-. Y olvidan a la Gran Mayoría, los indiferentes que respiran falsa conciencia.

    7-. Por último, avanza más que seguir balando en asambleas, conversatorios, o con vecinos que a esta altura, no te distinguen de los rubiecitos de Techo, o de sindicatos que se despiden de ti tan pronto tienen adquiridas sus demandas.

    Esa sería mi contribución al debate, saludos, espero respuestas.

  • dasfddasfsa

    La columna interpela directamente al fan club de Marcel Claude (hasta en el título), que desde que volvió el circo electoral en los noventas a la fecha es la única candidatura que ha prendido en serio en la burbuja universitaria. Más que eso, el texto no aporta nada nuevo ni muy profundo. Es sólo un escupo en la oreja a la gallada UNE, que debe hincharle las pelotas a los cabros del metiendoruido todos los días. Lo que es peligroso es que cualquier afán por desmentir partes de lo expuesto o proponer otras tesis, se transforma en un ejercicio amarillento, porque la síntesis es muy rotunda, adolescentemente rotunda.

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