Publicado el 28 Mayo, 2014 a las 12:18 am

(CUENTITO) El pasajero grita impotencia

pequeño cuentito enviado a nuestro mail
micro quemada

Eran y son las  8 de la noche, todo normal en el paradero, 15 minutos de espera y llega la flota centauro, las Galaxias, La Rivera Biobío, la Rengo Lientur, no importa que micro sea en específico todas son lo mismo en esencia. Justo a tiempo, sin vacilar saca su pase escolar, lo muestra al ofuscado conductor que con reticencia recibe el dinero, corta un boleto y lo entrega al joven, y mis 10 pesos? Toma tus weas le dice el chofer mientras con gesto despectivo le entrega la moneda, como no entender su actitud de mierda piensa aquel joven, si las largas y explotadoras jornadas laborales cansan a cualquiera. Avanza entre el tumulto, nocabía nadie más en la micro una anciana apenas se sostenía parada entre los vaivenes que causaba el movimiento de aquella maquinaria.

-Señora porque no toma asiento, si frenan muy fuerte podría caerse y lastimarse

– No se preocupe joven voy bien así…vio que el conductor no le quiso parar a esas personas que no tenían el pase escolar,a pesar de que la micro va llena siempre pueden ser de más ayuda un poco más de pasajeros ¿no?

-Sí, tiene razón todos merecemos la oportunidad de desarrollarnos en forma plena, lamentablemente los dueños de estas micros tienen políticas muy discriminatorias con la inmigración y diversos temas más, ya que  nisiquiera nosotros tenemos esa oportunidad.

La señora siempre amable y de espíritu cariñoso le responde con una sonrisa forzada y una mirada de extrañeza, probablemente por lo radical del comentario. El joven viendo la distancia que toma aquella anciana corta el tema y vuelve a insistir, vuelvo a insistir, volvemos a insistir.

-Señora le insisto debería sentarse, se puede lastimar.

-Es que no hay ningún asiento. Dice y decimos resignados.

-Disculpa.¿Porque no le cedes el asiento a la señora?

-Si ningún problema es que iba escuchando música, es que estaba durmiendo, es que no me di cuenta, es que no me quise dar cuenta, es que me era mucho máscómodo estar sentado sin hacer nada ,en vez de irme el viaje de pie y cederle el puesto a la señora.

-una señora inquisidora pero igual de cómoda lo mira con reproche y dice: que joven más egoísta y reaccionario, que reaccionarios somos.

La señora mira al joven que le cedió el asiento, me mira, nos mira con una sonrisa de agradecimiento, luego voltea la mirada a la señora inquisidora y con tono indulgente le dice a la otra señora:

-es entendible que no me haya visto, que no me haya querido ver, que no me haya querido ceder el asiento, las largas y explotadoras jornadas de clases cansan a cualquiera.

Que amable joven piensa la señora que a pesar de su corto y explotado paso por la vida muestre, mostré y mostramos humanidad.

– vengo venimos de misa le dice la señora, seguro un joven tan amable como usted va a aquellas largas y explotadoras eucaristías.

-no señora, no se ofenda, pero yo creo que el recorrido de esta micro no nos sirve y ya es hora.

¿La hora de qué? Pregunta extrañada la señora, sospechando ya a esas alturas, que ese joven que se mostraba tan amable, podía ser un rompe paradigmas y de los peores.

Acto seguido abrió su chaqueta miro hacia el frente de la micro y mientras sostenía el detonador grito:

– Esta micro de mierda no sirve, y de nada sirve cambiar su recorrido, de nada sirve arreglar sus neumáticos, de nada sirve cambiar al autoritario conductor por uno socialdemócrata, la única manera es construir una nueva, pero ustedes creen que no es posible cambiar de micro, creen y aseveran muy convencidos, muy convencido de sus dogmas que solo se puede arreglar y otros van más allá solo estirando un poco la cuadrada forma de la micro sin pretender romperla jamás, que quieren cambiarla por otra micro mejor con más asientos, pero no saben que siempre será micro en esencia. Y otros lo más exaltados de los pasajeros, pero pasajeros al fin y al cabo, quieren que un comité central dirija la micro en representación de los demás pasajeros, pura mierda preconcebida yo no quiero andar en micro, yo no quiero que hallan pasajeros, quiero que andemos en bicicleta, en la que más nos acomode, pero todos juntos, en una gran cicletada.

Pero ya era demasiado tarde el ambiente rígido y ese olor putrefacto de la micro, sumado con la gran impotencia frente a la indiferencia, habían vuelto completamente loco a aquel joven, que en un intento desesperado y delirante quería despertar a aquellos pasajeros de la configuración a la que habían sido sometidos ,a como delugar, ya sin medir consecuencias.

Acto seguido necháyev apretó el botón YO apreté el botón, TÚ apretaste el botón,TODOS apretamos el botón y la micro exploto, ¿acaso tú no has querido apretar el botón?¿Es que nunca te has sentido ahogado? ¿Es que nunca te ha molestado de manera insoportable el letargo de los pasajeros?

Escrito por anonimo y delirante

Propagalo!

Publicado el Miércoles 28 Mayo 2014 a las 12:18 am
2 amiguitxs comentaron

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Comentarios

  • N.N

    genial

  • LeAvenger

    Hermoso

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