Publicado el 28 Julio, 2014 a las 12:55 pm

Cambio de “Matrix Cognitiva” ¿Emancipación o sometimiento?

El siguiente texto analiza, a demás, la problematización del sometimiento en la sociedad del conocimiento en Ecuador, realidad también palpable en el contexto chileno.

La ciencia ficción recreada por la industria cultural del entretenimiento, con énfasis catastrofista y distópica, nos pudiera estar dando metáforas, si es que no indicios, de las tendencias actuales del capitalismo global, que se encamina al control biológico y subjetivo de la vida humana a través del conocimiento. Frente a ello cabe preguntarse si la opción humana será ¿la emancipación o el sometimiento?

Matrix-World-Map

 

«Ha sido así toda tu vida. La sensación de que algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero está ahí, como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. […] Matrix nos rodea, está por todas partes, incluso en esta habitación […] Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad. NEO: ¿Qué verdad? MORFEO: Que eres un esclavo, igual que los demás naciste en cautiverio… en una prisión que no puedes oler, saborear ni tocar. La prisión de tu mente».

(Fragmento del diálogo entre Morfeo y Neo, “Matrix”: película de los hnos. Wachowski, 1999)

Aproximación a la Matrix Cognitiva del Capitalismo  

Con eufemismo algunos sectores tecnocráticos y académicos denominan a la sociedad actual como la “Sociedad del Conocimiento” o “Economía del Conocimiento”[1]. En nuestro medio adopta el nombre de “Economía Social del Conocimiento”[2], y más específicamente “Bio Economía Social del Conocimiento”[3], Estos últimos implicarían una  ruptura con el nuevo modelo de acumulación emergente: el “Capitalismo Cognitivo”[4]. Aún está por verse si no son formas y matices del mismo Modo de Producción o su posibilidad de subversión.  Esto es lo que intenta abordar el presente artículo.

La reestructuración del Capitalismo Industrial Fordista[5]y su conversión al Capitalismo del Conocimiento se produce históricamente como consecuencia de la dinámica incorporación de las tecnologías de información y comunicación, el desarrollo de las nuevas tecnologías digitales-móviles y la emergencia de la Web 2.0, que favorecen la conectividad, el hipertexto y la interactividad.  Irrumpen con nuevas formas de acceso, apropiación y uso de la información y el conocimiento, introduciendo profundas mutaciones sociales, psicológicas, económicas, políticas y culturales; configurando lo que genéricamente denominamos la “Cibercultura”[6].

Para intentar una aproximación a esta dinámica complejidad es necesario partir de algunas reflexiones históricas y materiales sobre Internet, el principal medio de acceso al conocimiento (Libros, laboratorios, experimentos, observaciones sistemáticas).  La facilidad con que millones de personas en el mundo puedan acceder, en cualquier momento y desde cualquier lugar, al conocimiento y al saber, ya sea para el trabajo o para el ocio, tiene una materialidad muy concreta que nació en 1960 con DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) del Servicio de Investigación Avanzada del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que querían crear un sistema de comunicación que resistiera incluso ataques nucleares. DARPA condujo a la creación de una red descentralizada que se llamó ARPANET, luego incluyó a las universidades para participar en el desarrollo de la red informática. En 1983 los militares norteamericanos crean su propia red: MILNET. En 1998 se crea la Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), que es la que toma hasta nuestros días las más importantes decisiones en la administración del Internet en el mundo y depende del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, quien designa a todos sus miembros.

Los trece macro servidores de Internet que dan vida y soporte material a esta tecnología están repartidos en más 170 países del mundo y son de propiedad de los Estados Unidos. Aunque se intente una regulación por universidades, gobiernos y empresas; la última palabra la tiene la ICANN, con ello los Estados Unidos es la única nación con el poder para eliminar a un país entero de Internet.

Sobre esta gigantesca infraestructura propietaria se ha instalado el Capitalismo Cognitivo como la nueva forma de la explotación (subsunción del trabajo intelectual)[7]del conocimiento (del intelecto general)[8] circulante en Internet. El conocimiento se ha convertido en el insumo fundamental y dinamizador del nuevo paradigma de acumulación y reproducción del capital. La nueva forma de apropiación y expoliación intenta la subsunción total de la vida, transformando la actividad relacional y las actividades sociales digitales en relaciones económicas y productivas. La valorización del conocimiento se produce mediante su transformación compleja y no secuencial en “valor de cambio”[9]. Este proceso implica la “subordinación de la tecnología, la cultura, la subjetividad, la política y las relaciones sociales en su conjunto al ciclo del capital”. El filósofo Paolo Virno va más allá al afirmar que el intelecto general no sólo es la principal fuerza productiva del capitalismo postfordista sino que se constituye en la base material para establecer al Estado capitalista como “siniestro monopolio de la decisión política” (Virno, 2003).

El conocimiento creado y materializado por la cultura humana es un “procomún”[10]. La biotecnología, la nanotecnología, los bienes culturales o intelectuales son bienes comunes en la era digital. El agua, el oxígeno, la luz solar, la biósfera son bienes comunes naturales.  No tienen dueño particular y pertenecen en común a todos los seres humanos. Pero los dueños de la tecnología y las corporaciones capitalistas tienen dispositivos legales y coercitivos como la Organización Mundial de Comercio (OMC) para por la vía de los Tratados de Libre Comercio o la nueva división del trabajo cognitivo global, imponer sus códigos de propiedad intelectual, la reforzada legislación del “Copyright”[11],la privatización de Internet y la mercantilización de la biodiversidad, la bioprospección y la “cacería se genes”, patentes y marcas sobre el software y sobre la vida. Las resistencias globales a estas nuevas formas de violencia social-digital defienden un Internet de libre acceso, el “software libre”, promueven la propiedad común sobre los bienes del conocimiento, el “Copyleft”[12]y las licencias “Creative Commons”[13].

El Capitalismo del Conocimiento lo vuelve todo “de pago”. Las grandes empresas globales obtienen el máximo beneficio del valor simbólico, estético y social que extraen de los procesos de información y conocimiento en la red. Visualicemos a las empresas de la “Nueva Economía”[14], las que se conocían como las “empresas punto.com”[15], algunas de las cuales regresaron maduras y experimentadas de la burbuja financiera del Nasdaq de 1997-2001. Entre otras las corporaciones más reconocidas como Microsoft y Apple-Macintosh subsumen trabajo intelectual para crear y vender a todo el mundo sus sistemas operativos y programas digitales, actúan en el espacio del software de pago; Intel, Samsug, Sony subsumen el trabajo intelectual para fabricar equipos tecnológicos, sobre los que, especialmente, programan su caducidad con el propósito de estimular la venta permanente de equipos y toda clase de gadgets tecnológicos, operan en el campo del hardware; Google (66.7% del mercado), Microsoft (18.1%) y Yahoo (11.2%), subsumen el trabajo intelectual y ganan millones de millones de dólares ofreciendo sus famosos buscadores de internet; Facebook, Twitter o Linkedin subsumen el trabajo intelectual enlazando la actividad relacional de millones de usuarios, su espacio de apropiación es la actividad del cerebro (Wetward), el negocio de estas empresas es la captación de datos para la segmentación de públicos que luego se utilizan en bases de datos para el marketing o la vigilancia global ciberpanóptica[16]. Así el nuevo paradigma económico “tiene como objeto de intercambio, acumulación y valoración las facultades vitales de los seres humanos, en primer lugar del lenguaje y la capacidad de generar conocimiento”.

La eficacia de las nuevas herramientas tecnológicas ha desencadenado un cambio en el sentido mismo de la cultura y las relaciones humanas. De una memoria cultural de archivo, almacenadora, nemotécnica, hemos pasado a una memoria cultural de procesos, expansiva, una Cultura RAM en contraste con una Cultura ROM, como metaforiza José Luis Brea con la jerga informática. Una cultura de interconexión activa y productiva de datos, máquinas, cerebros, distribuidos y conectados en red como una constelación fábrica (Brea, 2007), produciendo, creando riqueza por fuera de temporalidades y espacialidades, nutriendo la acumulación de las nuevas industrias del pro-común.

El Capitalismo del conocimiento operando como una “Matrix” cognitiva, reticular, supra temporal, omnipresente, relacional, alienante, corrosiva… Un sistema cerrado en el que atrapados, somos sin saberlo, su fuente de energía. Metafóricamente, como en la célebre película de los hermanos Wachowski, estamos subsumidos a un sistema operativo a un programa de programas, en este caso, aunque suene paradójico, a un proyecto de realidad no virtual, en la que las opciones encapsuladas de las pastillas de Morfeo muestran dos caminos: la pastilla azul: “fin de la historia” y a olvidarlo todo, a disfrutar del auto-engaño; la pastilla roja: para “descubrir hasta dónde llega la madriguera del conejo”, despertar, asumir la realidad y las consecuencias existenciales de la resistencia a la hegemonía de las máquinas y su Matrix, la Matrix del nuevo capitalismo.

El capitalismo como sistema de pensamiento dominante, influyendo en la subjetividad, es decir: en el modo de pensar, sentir, actuar en el mundo social, operando como proceso psíquico, atravesado por códigos y leyes de una cultura mercantil. La Matrix cognitiva capitalista construyendo y moldeando la subjetividad en relación con los nuevos contextos socio técnicos y las “modalidades atencionales”[17], que permiten a la psicopedagoga argentina Alicia Fernández concluir que “los tiempos telemáticos actuales, los mundos virtuales, internet con su globalización, la informática en general, los video juegos y la televisión forman nuevas estructuras (“teletecnomediáticas”) que modifican nuestros modos de representación” (Fernández, 2011).

El capitalismo como modo de subjetivación promueve, según José Enrique Ema López, “un determinado vínculo social precisamente aquel que supone el no establecimiento de vínculos, la búsqueda de lo individual, del propio placer, en realidad por tanto, la desvinculación social”, un subjetivación “afín o funcional a la modalidad capitalista imperante” (Ema López, 2009).  El capitalismo, como sostiene Paula Sibilia retomando a Foucault, actuando como biopolítica, biopoder[18], un tipo de poder que apunta a la vida, produce, hace crecer, ordena, formatea cuerpos y almas que se acomoden a lo que el capitalismo requiere (Sibilia, 2005).

La centralidad de la intervención biopolítica del capitalismo lo comparte ahora el Estado y las corporaciones multinacionales que interpelan los cuerpos y las subjetividades con el lenguaje del mercado, elaborando una subjetividad de individuos adaptados a los “circuitos integrados del capitalismo global”.  Un control biopolítico de cuerpos conectados, ávidos, ansiosos, útiles…como  los que vemos en la película Matrix en aquellos sombríos parajes distópicos[19], dominados por las máquinas, en las que a pesar de su vigilancia, control y disciplina, es posible el desarrollo de nuevas formas de resistencia a través de nuevas formas de subjetivación y de sujetos despiertos que dispongan de nuevas formas de ver, entender y transformar el mundo.

Con las distancias que caben Matrix es, más allá de la coherencia o no de sus argumentaciones y sus secuelas, una película futurista que trata el tema de la desintegración social y las cuestiones sobre el propósito y la legitimidad de la tecnología y el poder. Es una metáfora poderosa del nuevo estatuto del saber y el conocimiento en nuestros días, en que como humanidad nos asomamos al umbral de nuevas formas de sometimiento u otras maneras de emancipación. Con Baudrillard o Zizek podríamos decir…! Bienvenidos al Desierto de lo Real!…

Marcas de superficie del cambio de la Matrix cognitiva en el Ecuador.  

El viernes 30 de mayo de 2014 culminó en Quito la denominada “Cumbre del Buen Conocer”, organizada por el tanque de pensamiento (TinkTank) “Flok Society”: un proyecto que promueve la “Sociedad del Conocimiento libre y abierta”. La Cumbre es un episodio más de una serie de acciones sistemáticas que desarrolla y financia el gobierno para cambiar la “matriz cognitiva” y la matriz productiva del Ecuador.

Los Ministerios de Coordinación del Conocimiento y el Talento Humano, La Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) y el Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN) firmaron el 28 de noviembre de 2013 el Convenio interinstitucional para la implementación del proyecto llamado “Devenir Sociedad del Conocimiento, Común y Abierto”. La Flok Societylo integra también un grupo de expertos, “desarroladorexs e investigadorexs”, hackers y activistas sociales que participaron en diversas jornadas de movilización de los “indignados”, especialmente en España, en el denominado 15-M.

El Convenio suscrito por las instituciones mencionadas obliga a las partes a dotar de los recursos económicos para la ejecución de la Cumbre. El egreso total es de USD $ 327. 750 dólares. También se obligan a dotar al proyecto de expertos profesionales, coordinar y ejecutar las fases de gestación, incubación, desarrollo, preparación de la Cumbre y la fase Post-Cumbre, esta última para la elaboración, discusión, revisión y edición de los resultados de la misma.

En la clausura de la Cumbre los relatores de las 14 mesas, reunidas en el Centro de Convenciones Eugenio Espejo de Quito del 27 al 30 de mayo, resumieron sus propuestas y proyectos en torno a los temas de: Recursos Educativos Abiertos, Ciencia Abierta, Cultura Libre, Agricultura Abierta y Sostenible, Biodiversidad, Energía distribuida, Diseño abierto para la fabricación industrial orientada al procomún, datos y gobierno abierto, Marco de políticas públicas y normativa para la economía social, Hardware libre y Ciberseguridad, Software Libre, TIC, conectividad y accesibilidad, Territorialización del trabajo cognitivo y comunes urbanos, y Saberes ancestrales y diálogo de saberes.

Entre las más relevantes propuestas y proyectos de las mesas de la “Cumbre del Buen Conocer”, constan la creación de circuitos inteligentes para el aprendizaje en el marco del nuevo modelo de gestión educativa, la dotación de herramientas, repositorios y recursos educativos abiertos, la implementación del programa piloto de ciencia abierta para la educación inicial, campaña de sensibilización sobre la ciencia abierta, promoción de formas alternativas de gestión de la cultura del procomún, la implementación de nuevos sistemas agroalimentarios con la primera planta de maquinaria libre en la población de Sigchos, provincia de Cotopaxi, una propuesta de permacultura urbana para mejorar la calidad de vida, la creación de un banco de semillas ancestrales y trueque de saberes, plan piloto de microgeneración energética de extracción de aceite de palma para uso de microproductores locales a pequeña escala y con manejo cooperativo, un laboratorio nacional de tecnologías libres, fortalecer el Instituto de Tecnología Kichwa, Red de comunidades de Economía Social,  desarrollo de sistemas de innovación ciudadana y la creación de la comunidad de trabajo colaborativo del conocimiento orientado hacia la independencia tecnológica, Plan de comunicación en el uso de tecnologías libres y ciberseguridad, comunidad de vigilancia, aplicación y migración al software libre, Foro Nacional permanente para un Internet público y seguro que fomente las bandas libres,  Bici-Ciudad Activa para el desarrollo del conocimiento en la movilidad urbana, creación de un Código y protocolo de la propiedad intelectual comunitaria…

Estas propuestas, según el libreto, deberán generar para julio de 2014 una decena de documentos que servirán de base para la transición a la nueva matriz cognitiva así como para la formulación de una legislación y el desarrollo de políticas de Estado en sincronía con el Código Orgánico para la Economía Social del Conocimiento común y abierto en el Ecuador, que reemplazará a la Ley de Propiedad Intelectual vigente en el Ecuador desde mayo de 1998 y cuyo contenido adhiere a las directrices de la OMC.

En principio nada parecería estar mal y hasta se podría coincidir con las propuestas, las aspiraciones y los proyectos de apariencia loable, pero la trama es complicada y está urdida desde el poder. El telón de fondo de la Cumbre del Buen Conocer es la transformación de la matriz cognitiva y la matriz productiva, “una revolución productiva a través del conocimiento y el talento humano” se reitera en los medios. Se trata de la “modificación radical del modelo de acumulación y del modo de regulación de la economía nacional”, afirma un fragmento de texto encontrado en el portal de la “Ciudad del Conocimiento Yachay”. La Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), que realizó el Plan Nacional del Buen Vivir (PNBV), entiende el cambio de la matriz cognitiva como: “Desarrollo endógeno con vinculación estratégica al Sistema-Mundo”. Si nos remitimos a lo que sostiene el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein, que es uno de los desarrolladores de este enfoque crítico, equipara al Sistema-Mundo con lo que Lenin denominó Imperialismo, o fase superior del Capitalismo. Wallerstein caracterizó al Sistema-Mundo  como una serie de mecanismos, reglas y estructuras que “redistribuyen” los recursos desde la “periferia” al “centro” del imperio.

“Creer a priori que un país como Ecuador puede cambiar el capitalismo es no tener los pies sobre la tierra. Hay que trabajar en el marco de las posibilidades que dicta la economía política interna para dar la disputa a nivel internacional que urge y que es necesaria para la integración latinoamericana”. “Estamos disputando en este momento una gran transición” ha dicho entre otras declaraciones el Secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e innovación de Ecuador, René Ramírez, al responder en una entrevista concedida a Miguel Arróniz y publicado en el portal de Rebelión.

En otro momento de la entrevista también sostiene que “En términos estructurales tenemos un sistema primario exportador y secundario importador con el que el país no va a ningún lado. Para que exista una libertad plena de los ciudadanos tiene que haber una emancipación del pensamiento. El actual sistema castra la creatividad, la generación de ideas y se ve en la crisis que ha vivido América Latina y muchos países del sur que también han vivido una crisis del pensamiento. Por lo tanto, no va a haber una posibilidad de una segunda independencia, una emancipación social dentro del buen vivir si no hay una revolución cognitiva”.

El Presidente de la República en una entrevista dada al diario El Telégrafo el 15 de enero de 2012 (titulada: El Desafío de Rafael Correa) ha dicho también que “El modelo de acumulación no lo hemos podido cambiar drásticamente. Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero si es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa”.

Entonces nos preguntamos ¿en qué consiste el cambio de la matriz cognitiva y productiva en el Ecuador? ¿Es una adaptación estratégica al Sistema-Mundo capitalista? ¿Es una oportunidad de emancipación o de sometimiento?

Fuentes documentales:

Fernández, Alicia (2011)La atencionalidad atrapadaCap.8. Bs. As. Ediciones Nueva Visión.

Blondeau, O., Dyer N., Vercellone, C., Kyrou, A., Corsani, A., Rullani E. et al. (2004)  Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva, Madrid: Traficantes de sueños.

Brea, José Luis (2007) Cultura Ram, mutaciones de la cultura en la era de su distribución electrónica, Barcelona Editorial GEDISA.

Castells, M. (1999) La sociedad red, Madrid: Alianza Editorial.

Ema López, José Enrique (2009) Capitalismo y subjetividad. ¿Qué sujeto, qué vínculo y qué libertad? Psicoperspectivas, vol. VIII, nº 2. ISSN 0718-6924

Foucault, Michael (1975/1976) Defender la Sociedad, Editorial Fondo de Cultura Económica.

Fumagalli, Andrea (2010) Bioeconomía y capitalismo cognitivo, Madrid, Traficantes de Sueños.

Lazzarato, Mauricio (2000) Del Biopoder a la Biopolítica, París, Multitudes.

Marx, Karl,  Engels, Friedrich (1931- 41) GrundrisseLa 1858, Moscú, Instituto Marx-Engels.

Sibilia, Paula (2005)El hombre Postorgánico. Cuerpo, subjetividad y tecnologías digitales. Fondo de Cultura Económica.

Villavicencio, Arturo (2014) Innovación Matriz Productiva y Universidad, Quito, Corporación Editora Nacional.

Virno, Poalo (2003) Gramática de la Multitud, Madrid, Queimada Gráficas.

Zizek, Slavoj (2005) Bienvenidos al Desierto de lo Real, Madrid, Ediciones Akal, S.A. 

El Telégrafo (en línea) 2012. Publicación diaria. Dirección de acceso http://www.telegrafo.com.ec/noticias/informacion-general/item/el-desafio-de-rafael-correa.html (consulta 1 julio 2014)

FlockSociety (en línea) Transición hacia una sociedad basada en los comunes. Dirección de acceso https://floksociety.co-ment.com/text/dbZWEyiIW73/view/ (consulta 5 mayo 2014)

Rebelión (en línea) Publicación seriada diaria.Dirección de acceso http://www.rebelion.org/noticia.php?id=184768 (consulta 17 mayo 2014)


[1]Es la economía que utiliza el conocimiento como factor fundamental de la generación y acumulación de valor y riqueza.

[2]Esta economía se basaría en el conocimiento como bien público común, en la que interesa el valor de uso, se maximizan las externalidades positivas del conocimiento, se valora la producción colaborativa del conocimiento, se reconocen diversa formas de propiedad intelectual y se distribuyen socialmente los beneficios del conocimiento.

[3]Es una propuesta que se apoya en un modelo de gestión, que incluye la generación de ideas creativas, su aprovechamiento potencial, producción de bienes y servicios y distribución de los beneficios del “conocimiento común, libre y abierto”, accesible a los ecuatorianos, con el objetivo de maximizar su beneficio social y democratizar las relaciones sociales y económicas

[4]Sistema social que aprovecha el conocimiento como un bien privado al que adjudica valor de cambio, maximiza sus utilidades y concentra beneficios mediante el control privado de la propiedad intelectual, en un contexto de producción competitiva.

[5]Sistema de producción industrial en serie que buscaba controlar los tiempos productivos de los obreros, reducir los costos, expandir el mercado y la circulación de las mercancías para maximizar la acumulación capitalista.

[6]Es la cultura emergente y en construcción que proviene de los nuevos entornos socio-técnicos propiciados por las tecnologías de información y comunicación, las redes digitales y el Internet.

[7]Es la subordinación del trabajo intelectual respecto al capital, que se produce a través de procedimientos, herramientas y tecnologías.

[8]Término acuñado por Karl Marx para describir la dimensión colectiva y social de la actividad intelectual, cuando se trata de una fuente de producción de riqueza.

[9]Los productos o las mercancías tienen una “valor de uso” porque fueron creadas para algo, tienen un fin determinado, pero también tiene un “valor de cambio” que es el que le otorga el capitalista para poder venderla en el mercado, obtener un valor mayor, plusvalía.

 

[10]Se define así a los bienes comunes, bienes comunales de aprovechamiento común. De esta forma, ninguna persona individual tiene control exclusivo sobre el uso y la disposición de un recurso particular bajó el régimen de procomún, es decir sin propiedad ni régimen de enajenación o explotación.

[11]Es el conjunto de normas jurídicas que afirman los derechos morales y patrimoniales que la ley concede a los autores. Son los derechos de autor sobre obras literarias, artísticas, musicales, científicas, didácticas, sean publicadas o inéditas.

[12]Es un ejercicio del derecho de autor que consiste en permitir la libre distribución de copias y versiones de una obra u otro trabajo.

[13]Son licencias de derechos de autor que otorgan permisos al público de compartir y usar el trabajo creativo bajo los términos y condiciones de su autor.

[14]Término creado en los 90 para describir la evolución de una economía basada en la industria del conocimiento.

[15]Empresas y planes de negocio que se conformaron como compañías en el negocio de Internet, entre 1995 y 2000, durante el auge del e-businees hasta la crisis conocida como la “Burbuja.com”

 

[16]Unión de términos que hacen alusión al control y la vigilancia global a través de medios digitales.

[17]Con este término Alicia Fernández trata de definir las dificultades del aprendizaje en los tiempos actuales. Las modalidades atencionales se construyen a los largo de la vida de cada persona, propuestas o impuestas por la sociedad “teletecnomediática”. El contexto es texto desde el cual se atiende, más cercano a la descentración y la dispersión creativa que a la concentración. Desvitaliza la autoría de pensar.

 

[18]Michel Foucault se refiere con este concepto a las diversas técnicas de control del cuerpo y las poblaciones por los estados.  Paolo Virno ve al biopoder como una necesidad del capitalismo para controlar la fuerza productiva, al ser una potencia abstracta e inmanente en el sujeto productivo.

 

[19]Una sociedad ficticia indeseable en sí misma.

Escrito por José Luis Bedón

Extraido de Observatorio Latinoamericano de Comunicación

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Publicado el Lunes 28 Julio 2014 a las 12:55 pm
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