Publicado el 8 Mayo, 2016 a las 8:29 pm

Pequeño instructivo para el robo hormiga

Nota del Periódico La Boina: Ya que han salido a la luz diversos casos de Colusión, ahora por parte de grandes supermercados del país, hemos decidido compartir este texto, titulado originalmente como: “Pequeño instructivo Lumpen”. Como editores tenemos diversas diferencias con el texto, puesto que no creemos que el robo sea una “foma concreta de dañar al capital” ya que muchas cadenas estan aseguradas, y no creemos que ppor un robo hormiga se le haga un “gran daño al capital”. Pero si le sirve al bolsillo mas de uno recuperar a los que nos roban como consumidoras, y les roban a los/as trabajadores/as el fruto de su trabajo.

robo x

para destruir un efecto hace falta destruir su causa. si hay robo es porque hay abundancia de una parte y escasez de otra: es porque todo no pertenece más que a unos pocos”. (A.M. Jacob, Por qué he robado)

Hay varias formas concretas de dañar al capital, no obstante, las más directas sin lugar a dudas son el sabotaje y el robo, que pueden ser utilizadas indistinta o conjuntamente en diferentes tiempos y espacios: casas comerciales, restoranes, supermercados, librerías, etc. El robo, en particular, es una de las más efectivas, ya que puede ser silenciosa y con un poco de teatralidad, desapercibida. No obstante, hay que estar siempre atentos y ser más hábiles y astutos que los esbirros del poder, guardianes de los intereses de los opresores, sicarios de los propietarios. He aquí algunos consejos prácticos, especialmente para supermercados.

1) Lo primero se relaciona con la apariencia. En esta sociedad prejuiciosa los guardias actúan por sospecha, por lo tanto hay que ir bien presentados a la hora de actuar. Evitar los atuendos “escandalosos”, demasiado “llamativos” o “extravagantes”. Ropajes negros, aros, cadenas, puntas, remaches, expansiones, tatuajes, pelos de colores, ropas anchas, entre otros accesorios, son los que llaman la atención de los guardias y cámaras desde que ingresas a sus locales. Para ellos el prototipo de juventud (apolítica, sumisa e idiota) son los chicos de Yingo (o de Mekano), por lo tanto cualquiera que escapa a sus cánones es estigmatizado y perseguido. Debes lograr pasar desapercibido y no causar ni la más mínima sospecha, a no ser que acudas acompañado y que el individuo “escandaloso” actué como distractor mientras, el o los otros logran su acometido. Recuerda que todo debe estar planeado de antemano y que no se debe dejar nada al azar. Por lo tanto debes ir vestido cual actor, con tus ropajes para entrar en escena, siempre preparado y listo (bien vestido y por ningún motivo malagestado).

2) Tampoco debes entrar al local con mochilas, bolsos demasiado grandes, ni menos con coches. Jamás. Durante mucho tiempo las mujeres con coches (mecheras) fueron el terror de las casas comerciales y supermercados; y eso lo saben muy bien los guardias, entrenados para apresarte y muchas veces policías, gendarmes y militares en retiro. Evita ser tú mismo un sujeto sospechoso. Trata siempre de parecer (actuando) un joven “exitoso” y “profesional”. Ten por seguro que nadie te seguirá, ya que serás un consumidor más, un benévolo cliente. Utiliza bananos de ciclistas (de esos grandes) o pequeños bolsos o carteras para la ocasión, en lo posible con cierre o broches, y resistentes para no tener imprevistos a la hora de la retirada (por el peso).

3) Evita actuar sólo. Lo recomendable es hacerlo acompañado, pero no en número exagerado (en grupos), jamás consumas productos al interior del local, si tus intenciones son “otras”, es lo uno o lo otro. Decide. Si se actúa en pareja mucho mejor. Mientras uno aparenta comprar o elegir (dudativamente) algún producto en particular, el otro puede entrar en escena siendo tapado por éste, evitando siempre los movimientos “bruscos” y “sospechosos”. Para tal efecto estudia previamente el local. A través de gafas y aparentando comprar, puedes estudiar con antelación el circuito de cámaras implementado para observar a los transgresores. Hay espacios que se constituyen como “puntos ciegos” en los supermercados. Búscalos. La publicidad y los letreros permiten escapar a la mirada de las cámaras, así como los pilares (especialmente los consulta-precios) y la estantería propia de los locales. Sólo se debe buscar una buena posición. Agudiza y pule tu observación como los felinos.

4) Aprópiate de mercancías necesarias para tu vida cotidiana que no estés dispuesto a comprar por su elevado valor (delicatesen, productos exóticos, caros, etc.), especialmente abarrotes y alimentos; o que sean de fácil venta (reducción), tales como artículos de bicicletas o de librería, por poner un ejemplo. Las herramientas también son una buena opción. Privilegia calidad a cantidad. Recuerda observarlos con detención por las alarmas que algunos poseen (hay de varios tipos. La de más difícil identificación es una que asemeja a un trozo de cinta adhesiva transparente con un pequeño hilo metálico), que no te pillen depende sólo de ti. Para dotarte de valor recuerda en sus inmorales ganancias anuales (millonarias) y en el precio de costo de los productos que te revenden a cifras superiores al 200%.

5) Sal del local siempre por caja (comprando lo mínimo y más barato), las “rápidas” disminuyen tu ansiedad y nerviosismo. Actúa con normalidad, interpreta tu mejor rol. Recuerda que si no eres “sospechoso” -y eso se sabe desde el interior- no le importas a nadie, lo demás es sólo tu paranoia. Se amable siempre con la “cajera” y “empaques”, recuerda que son instrumentos del capital y a ratos los más temibles delatores y guardianes de los capitalistas. Tampoco confíes en los otros clientes, menos en los reponedores. En esta sociedad se premia el soplonaje y la delación.

6) Visita el supermercado en horarios poco concurridos (días de semana en la mañana, a la hora de almuerzo, casi al cierre), a contracorriente de los tiempos del capital. Nunca lo hagas a fin de mes o a la quincena. Tampoco para las fiestas del calendario católico-capitalista. La multitud te impide trabajar “normalmente”.

7) Si por error o torpeza “suenas” a la salida (en el sistema de alarmas) por ningún motivo titubees, hazte el desentendido y en lo posible huye rápidamente sin generar sospechas. Aprende de tus errores y evita que te apresen.

¿Qué esperas?

Escrito por Mechero sin Organizacion, en El Surco Nº43, Marzo 2013

Extraido de https://periodicolaboina.wordpress.com/

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Publicado el Domingo 8 Mayo 2016 a las 8:29 pm
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